martes, 1 de julio de 2014

Una Monteriana en el Mundial de Belo Horizonte

Aquí en Belo Horizonte se respira fútbol. Y no es para menos. El estádio Mineirão ha sido el escenario de 5 partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2014. Varios equipos y gente de diferentes países han pasado por aquí: Grecia, Irán, Bélgica, Argelia, Argentina, Inglaterra, Costa Rica, Chile, Brasil y por su puesto, Colombia. 

El partido de Colombia vs. Grecia, fue el primer partido al que fui en toda mi vida. Nunca había entrado a un estadio para ver fútbol. Ni siquiera cuando vivía en Barranquilla. Y bueno, no me quejo de que mi primer partido haya sido en un mundial y viendo a la selección Colombia. Lo que más me gustó de toda la experiencia fue cantar el himno de mi país en una ciudad en que la llevo viviendo 2 años. Nunca había visto tantos colombianos aquí. Ese día fue algo como: Si Matina no va a Colombia, Colombia viene a Matina. Me emocionó mucho. Del resto, no veía muy bien a los jugadores, porque compré las entradas más baratas y me tocó detrás de la portería, primero de Grecia y luego de Colombia. Además que tenía mucho dolor de muela desde que me desperté por la mañana. En el primer tiempo no encontraba al amigo con el que fui y me tocó celebrar el gol de Armero con los brasileros que estaban a mi lado. Lo mejor vino después. 

Colombianos y brasileros viendo el partido Colombia vs. Uruguay en la Praça da Savassi (BH)
Cuando salí del estadio me fui a las urgencias odontológicas. Me quitaron el dolor por ese día, y luego fui a encontrarme con mi hermano, en la Praça da Savassi. Lugar que estaba lleno de colombianos hasta reventar. Escuché que una salsa provenía de un parlantico y no dudé en decirle a mi hermano y su combo que nos fuéramos a bailar. Me encontré con muchos de mis amigos colombianos que viven aquí. Fue una noche que sé que difícilmente se va a repetir, ni si Colombia pasa a las semifinales. Era como la 1 de la mañana, o no recuerdo bien, cuando escuché un clarinete tocando La pollera Colorá. Algo que aprendí en Barranquilla fue a bailar cumbia, y allá me tenían, en primera fila, cantando y moviendo la cadera al son del clarinete. Yo me sentía en Carnavales. El público estaba conmocionado, feliz, alegre, habíamos ganado un 3 – 0 histórico. Belo Horizonte se vestía de tricolor, y no sólo se vestía, también bailaba cumbia.

El Mineirão antes de Costa Rica vs. Inglaterra
Los siguientes partidos fui a trabajar al Mineirão. ¡Se vio de todo! Argelinos queriendo fotos con las brasileras, argentinos gritando contra los brasileros, mujeres iraníes con la camiseta de su selección y hiyab, hispanohablantes queriendo hablar portugués, griegos vestidos como en las épocas de Platón, un hombre disfrazado del Papa Francisco, ingleses con medio cuerpo pintado, etc., etc., etc. Ha sido muy divertido, pero no más divertido que ir a Savassi después de los juegos. 

La Praça da Savassi se convirtió en el punto de encuentro después de cada partido. No había visto tanta gente junta en ese lugar, y además de nacionalidades diferentes. Esta es una plaza muy famosa de una región de Belo Horizonte que comenzó a llamarse Savassi, porque en ella había una panadería de un italiano con este apellido. Ahí queda una plaza, que en realidad no es plaza, sino como unas callecitas hechas para peatones, en donde de lado y lado hay bares vendiendo mucha cerveza, y que ha sido escenario de toda esta locura que ha traído la Copa. Se ha escuchado música colombiana, argentina, inglesa, etc. Mis amigas brasileras dicen que los colombianos han sido los más cálidos, los más rumberos, los más parecidos con su país. El viernes es el partido Colombia vs. Brasil. Lo único que sé es que todos los colombianos tenemos claro que a Savassi no hay que ir esta vez. Estoy divida. ¡Que gane el mejor! Que por lo que he visto, será Colombia. Jajajaja. 

Argentinos, Iraníes y Brasileros en la Praça da Savassi - Tomada de Hoje em Brasil
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