domingo, 2 de junio de 2013

Te cielo

De las relaciones prohibidas donde parece que hubo amor hasta el lugar más recóndito del cuerpo y lo que no era cuerpo, fue la de mi abuela. Ella murió hace unos meses. En sus últimos años de su vida le dio alzhéimer, recordaba cosas del pasado lejano y se le olvidaban cosas del pasado próximo, como si había comido o no, quiénes eran sus nietos, en qué ciudad vivía, etc. A mi abuela se le olvidaban muchas cosas pero nunca se le olvidaron los poemas que le dio un novio que tuvo en colegio hace más de 50 años, se los sabía todos ¿Cuántas veces tuvo que leerlos para aprendérselos? A ese novio no lo dejaron casarse con mi abuela porque ella no tenía el mismo estatus social de él, mi abuela no tenía tanto dinero como él. Imagino que mi abuela amaba a mi abuelo, pero nunca tanto como a ese novio. Ella amaba más allá del cuerpo y su amor era tanto que era libre y espontáneo. No me puedo imaginar lo que sentía mi abuela cuando veía a su novio del colegio con la mujer con la que se casó y lo que él sentía cuando la veía con mi abuelo. [Para escuchar uno de los poemas hacer clic aquí]


Albúm: Mujeres en Flickr
Los sentimientos son propios del ser humano. No existe la insensibilidad en nosotros. Todos, sin excepción, amamos, u odiamos, nadie se va de este mundo sin sentir, sin ir más allá de la razón. Algunas personas son expresivas, con los gestos, las palabras, las formas de actuar, van diciendo lo que se les pasa por el corazón. Otras, simplemente guardan silencio, usan pocos gestos y van por la vida como si nada les importara, también hay personas en el medio, personas que se pasean por los matices.

Frida Kalho (1907-1954), la famosa pintora mexicana, era de las mujeres que expresaba, que decía, que no le daba miedo, que su amor era tanto que era libre. En una de sus cartas a su esposo Diego Rivera escrita en Noviembre de 1947 le dice esto:
“[…] ¿Se pueden inventar verbos? quiero decirte uno: yo te cielo, así mis alas se extienden enormes para amarte sin medida. Siento que desde nuestro lugar de origen hemos estado juntos, que somos de la misma materia, de las mismas ondas, que llevamos dentro el mismo sentido. Tu ser entero, tu genio y tu humildad prodigiosas son incomparables y enriqueces la vida; dentro de tu mundo extraordinario, lo que yo te ofrezco es solamente una verdad más que tú recibes y que acariciará siempre lo más hondo de ti mismo. Gracias por recibirlo, gracias por que vives, porque ayer me dejaste tocar tu luz más íntima y porque dijiste con tu voz y tus ojos lo que yo esperaba toda mi vida.”

Por otra parte, todos tenemos lapsos en nuestras vidas en donde no compartimos sentimientos con el otro, entiéndase otro como el sujeto con el que completamos una relación, ya sea de amistad o de pareja, entonces resulta que encontramos momentos especiales donde el otro no lo ve, sentimos la felicidad al lado, pero el otro no la siente, creemos que son minutos irrepetibles, pero el otro lo encuentra absolutamente normal. También hay ocasiones donde somos el otro. ¿Le pasó a mi abuela con mi abuelo?

Para bien o para mal, los sentimientos no se fuerzan, no elegimos de quien nos enamoramos. Podemos mentirle a los otros, pero no a nosotros mismos. Jorge Drexler comenta en una entrevista que hay 3 cosas, entre tantas, que no se pueden forzar: la inspiración, la relajación y el deseo. Dice: “Tú no puedes obligar a una persona a sentir deseo, y si no lo puedes obligar a sentir deseo, no sé cómo puedes obligar a esa persona a que se enamore de ti, o enamorarte tú de esa persona, porque no se me ocurre un enamoramiento sin deseo”. 
Álbum Mujeres en Flickr

Es difícil decir cosas que la otra persona no quiere oír cuando no quieres lastimar. Como: “Tú no me gustas” o “Ya no siento nada”. Cuando no hay deseo, no sólo sexual si no de saber cómo está, de tenerlo cerca, cuando uno no quiere, cuando la otra persona no quiere, parece como si se nadara en contracorriente, y a veces aguantamos, porque hay hijos, porque nos da miedo de quedarnos solos, porque nos acostumbramos, porque no somos conscientes, porque le rendimos cuentas a la gente, a los chismes. Tal vez eso le pasó a mi abuela, su tiempo, sus condiciones, su forma de pensar, su mundo, no la dejaron decir cosas que la otra persona no quería oír: su papá, su esposo, su mamá, sus hijos. No quiero que suene a reclamo, a desprestigio, a ingratitud, ser mujer no es fácil. Su amor por ese novio dolía, su amor por mi abuelo también. Si con el pasar de los años el tiempo nos anestesia y el amor se coloca dentro de lo que llamamos normalidad, estamos dejando de ser humanos para convertirnos en objeto. Si con el pasar de los años no logramos decir “te cielo” como dijo Frida, ¿Dónde dejamos aquello que nos hacía vibrar cada lugar recóndito de nuestro cuerpo y de lo que no es cuerpo?

13 comentarios:

  1. Solía hasta hace unos poquitos días, decirle a mi amor "te cielo", porque sentía que con todos los otros verbos no era suficiente. Era yo quien hallaba en esos minutos la felicidad que mencionabas en tu entrada, mientras que para ella no eran mas que momentos normales de su día.
    Ojala pueda alguna vez entender lo que significaba el "te cielo" y mas aun, sentirlo.
    Leer tu entrada justo hoy en este día que por ser domingo es mas triste en soledad, fue como un rayito de sol al corazón. GRACIAS!!

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  2. querida María creo que me llene de alegría por momentos ya sea por que mencionaste a Frida o Drexler, pero sinceramente a todos nos sucede eso y vivimos en un conflicto de continuar con algo que nos aporta, yo nunca he dicho te cielo y podría decir que muchas veces he estado en situaciones amorosas, comprometidas, y jurando que es eterno, hace un tiempo vi una película come, reza y ama de Elizabeth Gilbert donde menciona en unos de sus diálogos "los dos nos merecemos algo mas que estar juntos por miedo a sufrir si lo dejamos" es así lo encontré sencillo y tan cierto y me ha servido mucho, me gusto leer esta entrada, espero seguir con las demás.
    te invito a ver esta escena http://www.youtube.com/watch?v=lcJOBd7Roqo de dos días en paris
    saludos (:

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  3. Así se siente cuando el cariño se desvanece y no queda más que la costumbre.

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  4. El amor que te permite ser libre, que no te hace pequeñita, que va mas alla del tiempo y las propias circunstancias... ese es el que yo cielo. Gracias Matina, es precioso.

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  5. Me encontre con tu blogg por una amiga, leyendo la muy buena entrada anterior a esta. Gracias María por plasmar tus pensamientos he ideas, con las que coincido. Te Cielo!! que hermoso. Me prometo decirlo algún y sentirme así de libre. Gracias!!

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  6. bello texto, bella anécdota, bella conclusión. he quedado con el deseo vivo de decir te cielo.

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  7. Todos tenemos una persona a la cual decirle "Te cielo"

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  8. Muy buen blog, desde hoy que lo encontre te sigo !!
    Te paso el mio asi lo vees tambien!!
    NOS ESTAMOS LEYENDO :)
    http://fumandohistericos.blogspot.com.ar/

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  9. Un problema que tiene el amor es como el de la economía aquí en España, y en todos los paises vaya, que el dinero tiene dos versiones, la que se declara al estado y la economía sumergida...Pues con el amor pasa algo parecido: sólo contamos lo que sabemos que no nos va a producir rechazo social o de nuestra pareja, guardándonos los sentimientos que no nos atrevemos a manifestar.
    Bonito blog, y te invito Matina, atí y a todos a opinar sobre el amor en el mío.

    http://diego-msica.blogspot.com.es/2013/05/el-amor-pasional-en-la-actualidad.html

    Saludos

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  10. Simplemente hermoso. Mi abuela aún vive; igualmente tiene Alzheimer y recuerda cuando la trajeron a la Ciudad de México a la fuerza desde San Luis Potosí para que no se casara ni la encontrara el hombre de quien se enamoró en aquel momento. Me transportaste maravillosamente a esa imagen de mi abuela y a su historia. Me encanta lo que escribes.

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  11. Cristina:

    creo que estoy enamorado,
    tan infantilmente que es casi imposible describir como sucedió cuando se piensa coherentemente.
    ha de ser un amor intelectual, tal ves altruista, con esa mística sujeta a las palabras y
    a las citas obligadas,
    sucedio cuando repase un par de textos e inesperadamente no pude parar de
    leer, debo confesar que esa noche tuve las mas locas pesadillas y desperté a re-leer
    con calma su visión de pies en la arena y el mar.

    sos inesperada y un poco inoportuna como lo diría el Drexler que sueles citar,
    sos la visión de lo que desearía como compañía de letras, cafés y charlas al amanecer,
    sos algo imposible, y como no amar lo imposible…
    es verdad estoy enamorado,
    con el amor infantil que por hoy no intentaré describir.

    Gracias.

    Fer.

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    1. Fer, es uno de los comentarios más lindos que he leído estas semanas. Gracias a ti por estar aquí! Quien dice que un día no podemos tomarnos un café?

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  12. oye podrías ver este documental y darme tu opinión de manera racional?, espero ansiosamiente tu respuesta, luego podríamos debatir sobre el tema.

    http://www.youtube.com/watch?v=rKAZRyJcPL4

    Genial tu blog, saludos!!!!!

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